La
música es diariamente usada para crear un ambiente de calma y tranquilidad en
cualquier lugar, normalmente es utilizada en diferentes tipos de ejercicios,
ambientes y lugares para asegurarnos relajación.
La música ejerce un efecto en nuestras emociones, no se puede dudar de que nuestros estados de ánimo se alteran cuando escuchamos una música ambiental relajante. Puede ser una gran ayuda para el estrés, el insomnio, la depresión y otros problemas que en algunos casos podemos solucionar con técnicas de relajación mediante la musicoterapia o bien como ayuda para relajación y meditación.
Es muy conveniente tomarse cinco o diez
minutos por día para relajarse, sentarse en su sillón favorito y disfrutar de
un momento de música relajante.
Pero también es bueno escuchar música ambiental relajante durante
buena parte del día para ayudarnos a tener una jornada más agradable y para no
cargarse de tensiones que con el tiempo pueden estresarnos.
Esta observación proviene del Feng Shui que dice de la música es un elemento indispensable en el ambiente para que la energía Chi fluya libremente. La música ambiental es escuchada durante horas por muchísimas personas en todo el mundo mientras trabajan o estudian.
Música clásica, música celta, música romántica, música
alternativa o popular. No importa cual es el estilo de música que a usted le
gusta sino que sea de ritmos lentos con sonidos relajantes,
melodías suaves, agradables, repetitivas y tranquilizantes.
Los sonidos que vienen de los instrumentos
rítmicos como tambores, bombos o de percusión tienen un efecto directo sobre
las pulsaciones cardíacas, tiende a regularlas imperceptiblemente al mismo
tiempo que bajan el ritmo cardíaco y la tensión arterial.
Las melodías son las encargadas de provocar emociones, para relajarse debe
ser una música que provoque reacciones como de paz, armonía o bienestar en los
estados de ánimo. No elija algo que sea triste o muy estridente, ni tampoco
algo que ha escuchado de toda la vida solo porque es su tema favorito.